María Eugenia Penagos: Más de Cincuenta Años de Pasión, Arte y Legado Imparable

Una Vida Dedicada al Arte y la Lucha Gremial

Hoy, tenemos el privilegio de sentarnos con una mujer cuyo nombre resuena con fuerza en la historia de la actuación latinoamericana. Desde sus inicios en 1964, María Eugenia Penagos ha cautivado audiencias en el teatro, el cine y la televisión, dejando una huella imborrable en cada personaje que ha encarnado. Pero su impacto va mucho más allá de los reflectores. Esta actriz colombiana, cuya vida parece marcada por el fascinante contraste entre la administración de empresas y la seducción de los escenarios, ha dedicado gran parte de su vida a transformar el gremio artístico desde adentro. Como presidenta del Círculo Colombiano de Artistas, luchó incansablemente por los derechos de sus colegas, logrando hitos tan significativos como la Ley Fanny Mikey. Prepárense para conocer a la mujer detrás de la leyenda, una líder incansable, una artista apasionada y una inspiración para todos. ¡Es un honor para Gente Empoderada Magazine Internacional presentarles a María Eugenia Penagos!


La Entrevista con María Eugenia Penagos

Amarilis Villanueva Chalas: María Eugenia, es un verdadero placer tenerte en las páginas de Gente Empoderada Magazine Internacional. Tu carrera inició en 1964. Si pudieras describir ese primer momento en el escenario, ese flechazo con la actuación, ¿cómo fue?

María Eugenia Penagos: ¡Ay, Amarilis, fue magia pura! Recuerdo la adrenalina, el miedo y la emoción a flor de piel. Sentí que había encontrado mi lugar en el mundo, un espacio donde podía ser muchas personas y, a la vez, ser yo misma. Fue un llamado irresistible que marcó mi camino para siempre.

Amarilis Villanueva Chalas: Estudiabas Administración de Empresas antes de dedicarte de lleno a la actuación. ¿Hubo un momento clave en el que decidiste que el arte sería tu camino, o fue una transición más gradual?

María Eugenia Penagos: Fue un proceso, pero sí hubo un momento de revelación. Mientras estudiaba, me di cuenta de que mi corazón me llevaba a los ensayos. No era una obligación, era una necesidad vital. Comprendí que la vida es muy corta para no seguir la verdadera pasión, y así, la actuación lo ocupó todo. Mi alma me pedía estar en las tablas.

Amarilis Villanueva Chalas: Has hecho muchísimos proyectos en radio, cine, teatro y televisión. Mirando esa extensa lista, ¿hay alguna faceta que te haya permitido mayor exploración artística?

María Eugenia Penagos: Cada medio me ha ofrecido oportunidades únicas de exploración. En el teatro, la inmediatez y la conexión con el público son pura adrenalina. En televisión, he encarnado una gran diversidad de personajes en telenovelas como Manuela, Soledad, o El Capo, y en seriados como Padres e Hijos y A Corazón Abierto, lo que me ha permitido mostrar distintas facetas y adaptarme a los cambios de la industria. Cada uno ha sido un maestro y un reto.

Amarilis Villanueva Chalas: Además de actuar, has sido asistente de dirección y productora ejecutiva en varias producciones. ¿Cómo influyó esa visión detrás de cámaras en tu perspectiva como actriz?

María Eugenia Penagos: ¡Totalmente! Trabajar detrás de cámaras, ya sea como asistente de dirección con Arte Producciones y R.C.N. Televisión, o como productora ejecutiva en proyectos con Lumen 2000 o R.R.TV, me dio una visión 360 grados de la complejidad de una producción. Entendí mejor los tiempos, la logística y el esfuerzo colectivo que hay detrás de cada escena. Esto me hizo una actriz más consciente, colaborativa y con un profundo respeto por el trabajo de todo el equipo.

Amarilis Villanueva Chalas: Es claro que tu compromiso con el arte va más allá de la interpretación. Eres una figura clave en la historia del teatro colombiano, incluso participando en el Festival Iberoamericano de Teatro. ¿Qué significa para ti este espacio y tu rol en él?

María Eugenia Penagos: El Festival Iberoamericano de Teatro es un faro cultural para Colombia y para toda Latinoamérica. Participar en su organización, programación y en el desarrollo de talleres, además de ser anfitriona de invitados especiales en los años 1994, 1995 y 1996, fue un privilegio inmenso. Este festival es un punto de encuentro que enriquece el alma, donde la diversidad cultural florece y el arte teatral se celebra en su máxima expresión. Es vital para mantener viva la llama del teatro.

Amarilis Villanueva Chalas: En 1994, asumiste la presidencia del Círculo Colombiano de Artistas – CICA. ¿Qué te impulsó a tomar ese rol de liderazgo en el sindicato?

María Eugenia Penagos: Me impulsó la profunda necesidad de luchar por la dignidad de nuestro trabajo. Veía a mis compañeros desprotegidos, sin los derechos laborales básicos. Sentí que era mi responsabilidad poner mi voz y mi esfuerzo al servicio de un bien común, no solo para mí, sino para todo el gremio artístico. Sabía que sería un camino arduo, pero la causa valía cada sacrificio.

Amarilis Villanueva Chalas: Una verdadera líder. La Ley 1403, conocida hoy como Ley Fanny Mikey, es un logro extraordinario. ¿Cuál fue el mayor desafío para unir a tantos artistas y sacar adelante este proyecto?

María Eugenia Penagos: El mayor desafío fue conciliar tantos intereses distintos y egos. Lograr un consenso entre 183 personas con visiones diferentes fue una tarea titánica. Pero lo logramos con mucho diálogo, perseverancia y la convicción de que unidos éramos infinitamente más fuertes. La memoria y el espíritu de Fanny Mikey fueron una inspiración constante para no desfallecer.

Amarilis Villanueva Chalas: Un testimonio del poder de la unión. Como Gerente General de ACTORES, Sociedad Colombiana de Gestión, desarrollaste una labor cultural importante con la Sala de Teatro Actores. Háblanos de ese proyecto y su impacto.

María Eugenia Penagos: La Sala de Teatro Actores fue un proyecto de mi corazón desde ACTORES, Sociedad Colombiana de Gestión. Mi objetivo era doble: generar empleo digno para nuestros artistas y crear un producto cultural accesible para las clases menos favorecidas. Queríamos que la gente asistiera al teatro y viera obras que trabajaban los valores humanos. Fue una labor permanente que dignificó el arte y lo acercó a la comunidad, y que además culminó en la promulgación de la Ley 1403.

Amarilis Villanueva Chalas: Un impacto social y cultural invaluable. Tu rol como Secretaria General de la Federación Internacional de Actores para Latinoamérica (FIA LA) y tu participación en congresos de la UNESCO y la OMPI demuestran tu liderazgo internacional. ¿Qué sientes al representar a los artistas latinos en foros mundiales?

María Eugenia Penagos: Es un honor y una responsabilidad inmensa. Haber participado en congresos de la UNESCO en París, la OMPI en Ginebra y reuniones internacionales, me permitió llevar la voz de nuestros artistas latinoamericanos a los más altos niveles. Sentir que contribuía a acuerdos como el Tratado de Beijing, que defiende los derechos de intérpretes en todo el mundo, es una de las mayores satisfacciones. Es ver que la lucha por la justicia no tiene fronteras.

Amarilis Villanueva Chalas: Una visión global que transforma realidades. También has sido jurado en importantes concursos y festivales de teatro. ¿Qué buscas en un artista cuando evalúas su trabajo?

María Eugenia Penagos: Como jurado, siempre busco autenticidad y pasión. Más allá de la técnica, me interesa la verdad en la interpretación, la capacidad de conmover y transmitir una emoción genuina. Valoro mucho la disciplina, la entrega y esa chispa única que hace que un artista conecte de verdad con el público. Busco el alma en el arte.

Amarilis Villanueva Chalas: La esencia de un verdadero artista. Has dirigido varias obras de teatro. ¿Qué diferencias encuentras entre estar en escena como actriz y dirigir una obra?

María Eugenia Penagos: Son dos facetas maravillosas y muy diferentes. Como actriz, mi enfoque es dar vida a un personaje, sumergirme en su psicología. Como directora, mi rol es guiar al elenco, coordinar a todo el equipo, y asegurar que la historia se cuente de la forma más potente y cohesiva posible. Es un desafío fascinante y una responsabilidad enorme.

Amarilis Villanueva Chalas: Es impresionante tu capacidad para ambos roles. Eres la creadora y directora de la Fundación Por Los Artistas Mayores desde 1994. Cuéntanos sobre esta importante iniciativa.

María Eugenia Penagos: La Fundación Por Los Artistas Mayores es uno de mis proyectos más queridos. Nació de la necesidad de apoyar a esos compañeros que dedicaron su vida al arte y que, en sus años mayores, a menudo enfrentan dificultades. Desde 1994, trabajamos para brindarles un apoyo digno, reconocimiento y una mejor calidad de vida. Es una forma de devolverles un poco de todo lo que nos han dado con su talento y dedicación. Es nuestra responsabilidad como gremio proteger a quienes abrieron el camino.

Amarilis Villanueva Chalas: Una labor social invaluable, María Eugenia. Has recibido múltiples reconocimientos, incluyendo la Orden de la Democracia y la Gran Cruz José Acevedo y Gómez. ¿Qué significan estas condecoraciones para ti?

María Eugenia Penagos: Cada condecoración es un honor inmenso y un recordatorio de que la lucha no ha sido en vano. No son solo reconocimientos personales; son el reflejo del esfuerzo colectivo de muchísimos artistas que hemos trabajado por dignificar nuestra profesión. Me motivan a seguir adelante, a seguir defendiendo a nuestro gremio con la misma pasión de siempre.

Amarilis Villanueva Chalas: Una fuente de inspiración constante. Si pudieras hablar con tu yo joven, a esa María Eugenia que soñaba con actuar y luego con liderar, ¿qué le dirías hoy con toda la experiencia acumulada?

María Eugenia Penagos: Le diría con todo mi corazón: «Confía plenamente en tu intuición, trabaja increíblemente duro con dedicación y nunca pierdas la curiosidad. No temas los desafíos que vendrán porque te harán más fuerte y te llevarán a lugares inesperados. Y recuerda siempre, no solo se trata de ser una gran actriz, sino de ser una gran persona, de impactar positivamente, de usar tu voz para quienes no la tienen, y de dejar un legado de justicia y pasión para los que vienen detrás.»

Amarilis Villanueva Chalas: Un consejo que todos deberíamos escuchar. Has logrado unir la firmeza en las decisiones con la conciliación, y la reciedumbre con la sensibilidad. ¿Crees que este balance es clave para un liderazgo efectivo, especialmente en un ámbito tan sensible como el artístico?

María Eugenia Penagos: Absolutamente, Amarilis. Un líder debe ser firme en sus convicciones y en la defensa de los principios y derechos, demostrando una voluntad inquebrantable. Pero también debe tener la capacidad de escuchar atentamente, de entender al otro, de buscar puntos en común para construir y no solo para imponer. La sensibilidad te permite conectar genuinamente con las necesidades y sentimientos de la gente, y la reciedumbre te da la fuerza para enfrentar los obstáculos y no rendirte. Es un equilibrio fundamental para un liderazgo que impacta positivamente y genera confianza.

Amarilis Villanueva Chalas: Sin duda, un modelo a seguir. María Eugenia, eres un verdadero ejemplo de empoderamiento para hombres y mujeres. ¿Qué mensaje final de inspiración te gustaría dejar a nuestra comunidad empoderada?

María Eugenia Penagos: Querida gente empoderada que nos lee, crean profundamente en ustedes mismas, en su potencial ilimitado. No permitan que nadie les diga que no pueden lograr algo que se proponen, porque el poder reside en su interior. La pasión inquebrantable, la disciplina constante y la perseverancia frente a cualquier adversidad son las claves para alcanzar sus metas más ambiciosas. Luchen con determinación por sus sueños, por sus derechos y por dejar una huella positiva y duradera en el mundo. El empoderamiento no es solo un concepto, es una forma de vida, una actitud, y todas y todos ustedes tienen el poder inmenso de transformar su realidad y la de quienes los rodean. ¡Gracias por esta oportunidad tan hermosa, Amarilis!

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